
Actualmente, las ideas críticas han ido superando fundamentalmente dos aspectos que nos atañen. La primera, es que es posible la transformación por medios democráticos y no violentos. La segunda, más importante para nuestro contexto, que la iniciativa privada puede existir sin generar problemas para una transformación social. En su carta a las izquierdas, Boaventura de Sousa Santos dice “La propiedad privada sólo es un bien social si es una entre varias formas de propiedad y todas están protegidas; hay bienes comunes de la humanidad”, lo que implícitamente reconoce que no es incompatible un futuro transformador con la existencia de la propiedad privada, y ¿puede estar interpretando una fase avanzada de Responsabilidad Social? (Sería un interesante debate con el autor, pero nuestros escasos medios nos impiden mantenerlo). Desde luego pone condiciones a la actividad empresarial para que ésta sea considerada “útil” para la sociedad y precisamente en ello está la base de la Responsabilidad Social.
Dejando de lado la RSC circunscrita a la mejora y “lavado” de imagen, la otra , ¿la de verdad? pretende potenciar la utilidad social de la actividad empresarial cuando una empresa se piensa a sí misma como actor social con influencia sobre sus stakeholders. Este auto-descubrimiento, aquel que cuando se produce no tiene vuelta atrás porque hace mutar hasta la última célula, es además reclamado por la sociedad, por los consumidores. Aunque sabemos de la relativa aplicabilidad de estas encuestas, el estudio La RSC y su impacto en el consumidor en el ámbito global nos dice que “un 81% de la población espera que las empresas tengan que contribuir a mejorar las comunidades en las que operan. Y el 93% de estos consumidores más exigentes asegura que las compañías deben ir más allá de los estándares mínimos exigidos por la ley con el fin de actuar de manera responsable y abordar cuestiones sociales y medioambientales.” Hay esperanza, existe futuro.
Es por esto que nace este Blog, de la idea de generar análisis críticos de la RSC, sabiendo que este es un espacio con poca influencia en las direcciones y consejos de las empresas, pero no por ello deja de ser una herramienta útil de innovación, generación y contrastación de opiniones y conocimiento. Entendemos que hay cosas que se están haciendo bien, y se están abriendo vías en la RSC que sin duda contribuyen a la consecución de un mundo más justo, pero es necesario señalar aquellos pasos erróneos y los caminos obscuros de esta disciplina.
De acuerdo con el señor José Luis Sampedro, otro mundo no es que sea posible, es inevitable. Nos toca a nosotros decidir como queremos construirlo.
17:31
Héctor
